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Archive for noviembre 15, 2016

15

noviembre

Intolerancia a la lactosa. Consulta a tu Alergólogo.

Intolerancia a la lactosa.

Consulta a tu alergólogo.

En la fiesta de pijamas que celebró tu mejor amigo el pasado fin de semana, todo el mundo se puso las botas con la pizza de con peperonni y el helado.

Luego se acomodaron en vuestros sacos de dormir preparados para disfrutar de toda una noche de DVD. Te lo estabas pasando en grande, pero una hora después de cenar te empezaste a encontrar muy mal.

Primero te notaste muy lleno, demasiado lleno, y luego te empezó a doler el estómago, empezaste a tener gases y se te escaparon algunos, ¡uf! ¡Poco después tuviste que ir corriendo al lavabo porque ya no podías más! ¡Oh, no!

Nunca te habías encontrado tan mal después de comer y no había nadie que se encontrará así. Entonces ¿por qué se te rebeló el estómago aquella noche? Es posible que hayas desarrollado una intolerancia a lactosa.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?
La gente con intolerancia a la lactosa tiene problemas para digerir la lactosa, un tipo de azúcar que se encuentra en la leche y los derivados de la leche (o lácteos). El hecho de ser intolerante a la lactosa no implica ser alérgico a la leche, pero sí encontrarse mal después de beber leche o de comer queso, helados o cualquier otro alimento que contenga lactosa.

Como ocurre con cualquier azúcar que ingieras, tu cuerpo necesita digerir la lactosa para poderla utilizar como combustible. El intestino delgado suele fabricar una sustancia especial denominada lactasa, una enzima que descompone la lactosa en dos azúcares más simples denominados glucosa y galactosa. Estos azúcares son más fáciles de absorber y de transformar en energía por parte del organismo que la lactosa.

La gente con intolerancia a la lactosa no fabrica suficiente lactasa en el intestino delgado. Sin esta enzima, el cuerpo no puede digerir adecuadamente los alimentos que contienen lactosa. Esto implica que, si ingieres lácteos, la lactosa de estos alimentos se depositará en tu intestino, donde se formarán gases, tendrás retortijones, sensación de plenitud y diarrea (heces blandas y sueltas).

Hay mucha gente que padece intolerancia a la lactosa, pero el hecho de padecerla no ha de implicar tener que encontrarse mal. Si tienes intolerancia a la lactosa, puedes aprender a estar pendiente de lo que ingieres y tu médico es posible que te recomiende un medicamento que te ayudará a digerir los lácteos.

¿Quién la desarrolla y por qué?
Entre 30 y 50 millones de estadounidenses padecen intolerancia a la lactosa. Esto significa que un mínimo de uno de cada 10 personas padece está afección.

Muchos casos de intolerancia a la lactosa son de origen genético

Esto significa que hay algo que llevan los genes de la persona que la hacen más proclive a desarrollar esta afección. La intolerancia a la lactosa es más frecuente en algunos grupos étnicos que en otros: en torno al 90% o más de los estadounidenses de origen asiático y de los amerindios son intolerantes a la lactosa, y hasta el 80% de los hispano también lo son. Si perteneces a alguno de estos grupos étnicos, eres especialmente proclive a desarrollar una intolerancia a la lactosa durante la infancia o la adolescencia.

La gente puede desarrollar intolerancia a la lactosa por otros motivos. Algunas enfermedades del sistema digestivo pueden impedir que el intestino fabrique suficiente lactasa.

Por ejemplo, las personas afectadas por una enfermedad inflamatoria intestinal (EII), como la enfermedad de Crohn, u otros problemas crónicos que repercuten sobre el intestino, suelen ser intolerantes a la lactosa. La gente también puede desarrollar intolerancia a la lactosa si se está medicando con determinados medicamentos o si acaba de padecer una infección con diarrea. Afortunadamente, este tipo de intolerancia a la lactosa no suele ser de larga duración.

Aunque ahora no tengas ningún problema para digerir la lactosa, existe la posibilidad de que los tengas en el futuro. ¿Por qué? Porque el organismo de cualquier persona empieza a fabricar menos lactasa aproximadamente a partir de los 2 años. Cuando mayor seas, más probabilidades tendrás de tener problemas para digerir los lácteos.

- Revisado por: J. Fernando del Rosario, MD

15

noviembre

Como prevenir tu alergia a los frutos secos y a los manís.

Como prevenir tu alergia a los frutos secos y a los manís.

Después de leer el listado de ingredientes, busca en la etiqueta frases similares a las siguientes:

"puede contener frutos secos"

"fabricado con maquinaria compartida con frutos secos o manís"

"fabricado en instalaciones que también procesan frutos secos"

Las personas alérgicas a los frutos secos o a los manis también deben evitar aquellos alimentos cuyas etiquetas contengan alguna de las anteriores afirmaciones. Algunos de los alimentos de mayor riesgo para una persona alérgica a los frutos secos o a los manís son:
- Pastas y otros productos horneados
- Caramelos
- Helados
- Cocina asiática y africana
- Salsas (se pueden utilizar manís o frutos secos para espesarlas)

Algunos comedores escolares disponen de mesas donde solo se sirven comidas que no contengan manís. Habla con tu médico sobre si deberías sentarte en una mesa de este tipo. Asimismo, pregúntale que deberías hacer cuando te encuentres en situaciones complicadas, como un restaurante o estadio donde mucha gente está pelando manís al mismo tiempo. Hay muy poca gente alérgica a los frutos secos que presenta reacciones cuando se expone solo a partículas aerotransportadas pero, de todos modos, háblalo con tu médico.

Ten un plan de emergencias
Si tienes una alergia grave a los frutos secos o a los manís, deberías elaborar, junto con tus padres, un plan de acción para saber cómo afrontar una reacción alérgica en caso de emergencia. De este modo, tus profesores, la enfermería de tu centro de estudios, tus monitores y tus amigos, o sea, todo el mundo, sabrá en qué consiste una reacción alérgica grave (o anafilaxia) y cómo se debe responder en el caso de que ocurra.

Para tratar la anafilaxia, los médicos recomiendan que la gente con alergia a los frutos secos o a los manís lleve siempre encima un inyectable de adrenalina (o epinefrina). Este inyectable se vende en envases fáciles de llevar, de aspecto muy similar a un bolígrafo. Deberás hablar con tus padres sobre si es mejor que seas tú quien lleve el inyectable encima o si hay algún miembro de tu centro de estudios que se puede encargar de que lo tengas siempre a mano. También deberás elegir a alguien para que se encargue de ponerte la inyección.

Es posible que también te interese llevar encima medicación antihistamínica aunque, en el caso de que se produzca una reacción anafiláctica, los antihistamínicos nunca son un buen sustituto de la adrenalina. Después de ponerte la inyección de adrenalina, necesitarás ir al hospital o a otro establecimiento de salud, donde te tendrán bajo observación durante por lo menos cuatro horas para asegurarse de que la reacción está bajo control y de que no la vuelves a presentar.

Cómo abordar la alergia a los frutos secos o a los manís
Si eres alérgico a los frutos secos o a los manis, no te avergüences por ello. Es importante que se lo expliques a tus amigos y parientes, así como a tus entrenadores y profesores. Cuanta más gente lo sepa, más preparado estarás, ya que te podrán ayudar a mantenerte alejado de los alimentos problemáticos.

El hecho de informar a los camareros en los restaurantes también es muy importante porque ellos te ayudaran a evitar las comidas que contengan frutos secos o manís. Asimismo, tu monitor y tu profesor podrán elegir tentempiés para todo el grupo que no contengan frutos secos ni manís.

Aunque es magnífico poder contar con gente, como tus padres, que te ayuda a evitar los frutos secos o los manís, también debes aprender a evitarlos por ti mismo.

- Por: Magee Defelice, MD

15

noviembre

Alergia al huevo

Alergia al huevo

Los huevos están por todas partes. No solo se sirven en muchos desayunos, sino que se pueden encontrar en todo tipo de alimentos, desde los bollitos hasta el pastel de carne. Entonces, ¿qué ocurre si resulta que eres alérgico al huevo?

Hay algunos bebés que presentan reacciones alérgicas al huevo. En estos casos, deben dejar de comer huevo durante un tiempo. Pero la buena noticia es que la mayoría de los niños acaban superando esta alergia aproximadamente cuando tienen 5 años y, a partir de ese momento, pueden comer huevo sin problemas.

¿Qué es una alergia al huevo?

Probablemente sabrás que hay gente que es alérgica a determinados alimentos, como a los manís o los camarones.

Cuando una persona tiene una alergia alimentaria, su cuerpo reacciona como si el alimento en cuestión fuera una sustancia peligrosa. Esto le puede ocurrir a un niño de corta edad al comer huevo debido a que su sistema inmunitario no ha madurado lo suficiente y no puede digerir las proteínas que contienen los huevos. (La mayoría de los niños con alergia al huevo son alérgicos a las proteínas contenidas en la clara del huevo, pero hay algunos que reaccionan a las proteínas de la yema.)

El sistema inmunitario, que normalmente protege al organismo contra los gérmenes y otros problemas, utiliza anticuerpos para luchar contra las proteínas del huevo como si se tratar de un invasor nocivo. Los bebés que son alérgicos al huevo pueden encontrarse indispuestos o desarrollar una erupción después de comer huevo o cualquier alimento que lo contenga. La reacción alérgica puede ser rápida o bien tardar unas cuantas horas en aparecer.

Signos y síntomas

He aquí los síntomas que se pueden presentar debido a una alergia al huevo:
- Piel: urticaria, eccema, enrojecimiento y/o hinchazón.
- Sistema digestivo: dolor de vientre o estómago, diarrea, náuseas,
vómitos y/o picor alrededor de la boca.
- Sistema respiratorio: moqueo nasal, resuello, respiración
sibilante y/o dificultad para respirar.
- Sistema cardiovascular: aceleración de la frecuencia cardíaca,
caída de la tensión arterial y/a otros problemas cardíacos (de
corazón).

En una cantidad muy reducida de casos, las personas afectadas por una alergia al huevo pueden presentar una reacción alérgica muy grave, denominada anafilaxia. En estos casos, se precisa atención médica inmediata, ya que los afectados pueden tener importantes dificultades para respirar y una peligrosa caída de la tensión arterial.

La anafilaxia se trata con un medicamento denominado adrenalina (o epinefrina) que se administra en forma de inyección. Los niños que padecen alergia grave al huevo suelen llevar encima adrenalina (o bien la lleva el adulto que los acompaña) por si acaso.

- Por: Nathan B. Richards, MD

15

noviembre

¿Cómo se tratan las alergias alimentarias?

¿Cómo se tratan las alergias alimentarias?

No hay ningún medicamento especial para tratar las alergias alimentarias. Algunas desaparecen por sí solas con la edad, pero hay otras que son de por vida. La mejor forma de tratar una alergia alimentaria consiste en evitar el alimento que la provoca y cualquier comida o bebida que lo contenga.

Una forma de saber qué es lo que puedes comer consiste en leerte atentamente todas las etiquetas alimentarias. En EE.UU., se ha de especificar (dentro o junto al listado de ingredientes) si un producto alimenticio envasado podría provocar una reacción alérgica. Los médicos y las organizaciones de afectados por las alergias también pueden ser de gran ayuda, ya que facilitan listados de alimentos seguros o peligrosos para alérgicos. Hay algunos alérgicos que son tan sensibles a determinado alimento que deben evitar productos que se han preparado en sitios donde también se que otros han elaborado productos con el alimento problemático. Tal vez hayas visto algunos envoltorios de golosinas donde se afirma que las golosinas se fabricaron en unas instalaciones donde también se procesan frutos secos.

Ten un plan

Por mucho que intentes alimentarte bien, es posible que ingieras algo inadecuado por error. En tales casos, intenta mantener la calma y sigue tu plan de emergencia.

¿Qué es un plan de emergencia?

Es muy recomendable que antes de que tengas cualquier resbalón, elabores un plan de acción, junto con tu médico y tus padres. En ese plan debe figurar qué has de hacer, a quién has acudir y qué medicamentos has de tomar en caso de presentar una reacción alérgica.

Esto es especialmente importante si tienes una alergia alimentaria que te puede provocar una reacción grave (o anafilaxia). Cuando una persona presenta una reacción alérgica grave, debe ponerse de inmediato una inyección de adrenalina (o epinefrina).

El inyectable de adrenalina se vende en envases fáciles de llevar, de aspecto muy similar a un bolígrafo. Deberás hablar con tus padres si es mejor que seas tú quien lleve el inyectable encima o si hay algún miembro de tu centro de estudios que se puede encargar de que lo tengas siempre a mano. También deberás seleccionar a alguien para que se en encargue de ponerte la inyección.

También es posible que interese llevar encima medicación antihistamínica, aunque, en el caso de que se produzca una reacción anafiláctica, los antihistamínicos nunca son un buen sustituto de la adrenalina. Después de ponerte la inyección de adrenalina, necesitarás ir al hospital o a otra instalación sanitaria, donde te tendrán en observación y se asegurarán de que la reacción está bajo control.

 

- Revisado por: Steven Dowshen, MD

15

noviembre

¿Cómo puedes saber si padeces una alergia alimentaria?

¿Cómo puedes saber si padeces una alergia alimentaria?

A veces es fácil saber que un niño es alérgico a determinado alimento porque le salen erupciones o presenta otros problemas después de ingerir dicho alimento. Pero otras veces, averiguar cuál es la causa del problema es mucho más complicado. La mayoría de las comidas contiene más de un ingrediente, de modo que si un niño come camarones con salsa de maní y tiene una reacción alérgica, ¿qué le estará provocando la alergia, los manís o los camarones?

Los médicos creen que es posible que las alergias sean hereditarias, lo que significa que, si uno de tus padres u otro pariente cercano tiene alergia, como la "fiebre del heno", tienes más probabilidades de desarrollar una alergia. Algunos niños nacen alérgicos a ciertos alimentos, mientras que otros desarrollan su alergia alimentaria más adelante. Esto puede obedecer a aspectos de su medio ambiente o a los cambios que se producen en el organismo del niño al crecer.

Hay mucha gente que reacciona a determinados alimentos a pesar de no padecer ninguna alergia. Por ejemplo, la gente con intolerancia a la lactosa tiene dolor de panza y diarrea después de ingerir leche o derivados de la leche. Esto no significa que sean alérgicos a la leche. No se encuentran bien después de tomar lácteos porque su organismo no puede digerir los azúcares que forman parte de la leche.

¿Qué hará el médico?

Si crees que podrías ser alérgico a algún alimento, informa a tus padres al respecto. Ellos te llevarán al médico para que te evalúe.

Si tu médico cree que podrías padecer una alergia alimentaria, lo más probable es que te remita a un médico especializado en las alergias (o alergólogo). El alergólogo te hará preguntas sobre las reacciones que has presentado previamente y sobre el tiempo que suele transcurrir entre la ingesta del alimento y la aparición de los síntomas (como la urticaria). También te preguntará si hay algún otro miembro en tu familia que tiene alergias u otras afecciones relacionadas con la alergia, como el eccema y el asma.

Es posible que el alergólogo te practique una prueba cutánea. Es una forma de comprobar cómo reacciona tu cuerpo a cantidades muy reducidas de los alimentos que provocan la mayoría de reacciones alérgicas. El alergólogo te colocará extractos líquidos de tales alimentos para comprobar si reaccionas a alguno de ellos.

(Un extracto líquido es una versión líquida de algo que normalmente no es líquido sino sólido.)

El médico te raspará ligeramente la piel (lo notarás como un breve pinchacito superficial) y dejará caer gotitas de extractos líquidos sobre los puntos raspados. Te impregnará los distintos puntos con distintos tipos de extractos para saber cómo reacciona tu piel a cada una de esas sustancias. Si se te forman unos granitos o ronchas rojizas que sobresalen sobre la superficie de la piel en alguno de los puntos, significará que eres alérgico a la sustancia del extracto que lo impregna.

Algunos médicos también pueden extraer te una muestra de sangre y enviarla a un laboratorio, donde la combinan con sustancias alimentarias a las que podrías ser alérgico y comprobarán si hay o no determinados anticuerpos.

Es importante que recuerdes que, a pesar de que el médico te haga pruebas para detectar alergias alimentarias exponiéndote a cantidades muy reducidas de los alimentos que podrían estar provocándotelas, ¡tú no deberías probarlo nunca en tu casa! El mejor sitio para realizar una prueba de alergia es la oficina del médico, donde el personal que te atiende está muy bien preparado y podría darte un medicamento de inmediato si presentaras una reacción grave.

 

- Revisado por: Steven Dowshen, MD

11

noviembre

¿Cómo se diagnostica una alergia a frutos secos o a manís?

¿Cómo se diagnostica una alergia a frutos secos o a manís?

Si tu médico sospecha que podrías ser alérgico a frutos secos o a cacahuetes, lo más probable es que te remita a un alergólogo (un médico especializado en las alergias). El alergólogo te formulará algunas preguntas sobre las reacciones que has presentado previamente y sobre el tiempo que suele transcurrir entre la ingesta del alimento y la aparición de los síntomas.

El alergólogo también te preguntará si hay algún otro miembro en tu familia que tiene alergias o afecciones relacionadas con la alergia, como el eccema o el asma. Aunque los investigadores todavía no están seguros de por qué algunas personas desarrollan alergias alimentarias y otras no, saben que esta afección suele darse en familias.

Es posible que el alergólogo te practique una prueba cutánea. Es una forma de comprobar cómo reacciona tu cuerpo a cantidades muy reducidas del maní o del fruto seco particular que parece generarte problemas. El alergólogo utilizará extractos líquidos de ese alimento. (Un extracto líquido es una versión líquida de algo que normalmente no es líquido sino sólido.) Es posible que también utilice extractos líquidos de otros alimentos o sustancias que suelen desencadenar reacciones alérgicas.

El médico te raspará ligeramente la piel (lo notarás como un breve pinchacito superficial). De este modo, las gotitas de los extractos líquidos podrán entrar en tu piel. El médico te impregnará distintos puntos de la piel con distintos tipos de extractos para saber cómo reacciona tu piel a cada una de esas sustancias. Si se te forman unos granitos rojizos que sobresalen sobre la superficie de la piel en alguno de esos puntos, significará que eres alérgico a la sustancia del extracto que lo impregna.

Algunos médicos también extraen una muestra de sangre a sus pacientes y las envían a un laboratorio. Allí las combinarán con algunos extractos de alimentos y comprobarán si se detectan o no anticuerpos.
Es importante que recuerdes que, a pesar de que el médico te haga pruebas para detectar alergia alimentaria exponiéndote a cantidades muy reducidas de los alimentos que podrían estar provocándotelas,

¡tú no deberías probarlo nunca en tu casa!

El mejor sitio para hacer una prueba de alergia es la consulta del médico, donde el personal está muy bien preparado y podría darte un medicamento de inmediato si presentaras una reacción grave.

¿Cómo se trata?
No hay ningún medicamento específico para tratar las alergias a los frutos secos o a los manís y la mayoría de la gente no las supera con la edad. La mejor forma de tratarlas consiste sencillamente en evitar el alimento que las provoca. Esto implica, evidentemente, no ingerir el fruto seco o el maní en cuestión ni ingerirlo cuando se combina con otros alimentos. (¡A veces estos alimentos ni siquiera saben a frutos secos!

¿Sabías que la salsa de chile a veces se espesa utilizando cacahuetes?)

Una forma de mantenerse seguro consiste en leer atentamente todas las etiquetas de los envases y prestar atención a la información que contienen sobre el proceso de fabricación.

Algunos alimentos no contienen manís ni frutos secos, pero se han fabricado en las mismas instalaciones que otros productos elaborados con estos alimentos. El problema consiste en que, al utilizarse la misma maquinaria para fabricar distintos productos, se produce una "contaminación cruzada". Es lo mismo que puede ocurrir en tu casa si alguien se prepara un bocadito de mantequilla de maní y luego introduce el mismo cuchillo en un frasco de gelatina.

- Por: Magee Defelice, MD

11

noviembre

Alergia a los frutos secos y a los manís

Alergia a los frutos secos y a los manís.

¡Menudo problema con los frutos secos y con los manís
Seguro que te generan problemas si eres alérgico a alguno de estos alimentos, y cada vez hay más niños que lo son.

Entonces, ¿de qué tipo de frutos secos estamos hablando? Por ejemplo, del maní aunque, de hecho, no es realmente un fruto seco sino una legumbre, como las lentejas. También se puede ser alérgico a los frutos secos procedentes de los árboles, como las almendras, las nueces, las pacanas, los anacardos, la avellanas, las nueces de Brasil y los pistachos.

Cuando uno piensa en las alergias, lo más probable es que se imagine a una persona que le moquea constantemente la nariz y que estornuda sin parar. Pero, a diferencia de las alergias a las flores que crecen en primavera, las alergias a los manís o a los frutos secos pueden provocar dificultades para respirar y otros problemas graves. Por eso es muy importante que una persona alérgica a los frutos secos o a los manís evite ingerir estos alimentos, algo que puede resultar difícil, ya que se encuentran en muchos alimentos.

¿Por qué el cuerpo les coge manía a los frutos secos?

Cuando una persona tiene una alergia alimentaria, su cuerpo comete una equivocación. En lugar de tratar a un fruto seco o a un maní como a cualquier otro alimento, el organismo reacciona como si estos alimentos fueran nocivos. Y, en un intento de autoprotección, el sistema inmunitario fabrica anticuerpos (unas sustancias químicas especiales diseñadas para luchar contra las infecciones) para que ataquen a dichos alimentos.

Estos anticuerpos, que reciben el nombre de inmunoglobulinas E (IgE), desempeñan la función de luchar contra los "invasores". Los anticuerpos IgE desencadenan la liberación de una serie de sustancias químicas, una de las cuales es la histamina. La liberación de esta sustancia puede afectar a los pulmones, el tubo digestivo, la piel y el sistema cardiovascular de la persona, provocándole síntomas alérgicos, como resuello, emisión de ruiditos (o "pitos") al respirar, dolor de estómago, vómitos, urticaria con picor e inflamación.

Reacciones alérgicas

La persona con alergia a los frutos secos o a los manís puede presentar reacciones leves o bien reacciones más graves. La reacción alérgica puede ocurrir de inmediato o pocas horas después de la ingesta del alimento problemático.

He aquí algunos de los problemas que pueden provocar las reacciones alérgicas:

Piel. Las reacciones cutáneas son el tipo más frecuente de reacción alérgica a alimentos. Pueden adoptar la forma de granos o ronchas de color rojo asociados a picor (urticaria), eccema, enrojecimiento e inflamación en la cara y/o alrededor de la boca. A algunas personas alérgicas les puede salir una erupción al entrar en contacto con un fruto seco o con un maní, incluso aunque no lo lleguen a ingerir.

Sistema digestivo
Los síntomas pueden adoptar la forma de retortijones, náuseas, vómitos o diarrea.

Sistema respiratorio.
Los síntomas pueden oscilar desde el moqueo o la congestión nasal, los estornudos, el picor ocular y los ojos llorosos hasta la aparición de crisis asmática asociada a ataques de tos, resuello o emisión de ruiditos (o "pitos") al respirar.

Sistema cardiovascular.
La persona afectada puede experimentar mareo y/o llegarse a desmayar.

En los casos más graves, la alergia a los manís o a los frutos secos puede provocar anafilaxia.

Qué es la Anafilaxia?
Se trata de una reacción repentina y de riesgo de vida en la que ocurren varios problemas al mismo tiempo: la tensión arterial de la persona puede bajar drásticamente, sus vías respiratorias se pueden estrechar y se le puede hinchar la lengua.

La gente que se expone a este tipo de reacciones debe tener mucho cuidado y necesita tener un plan de acción contra la alergia a utilizar en caso de emergencia, momento en que deberá utilizar un medicamento especial para impedir que sus síntomas empeoren.

- Revisado por: Magee Defelice, MD

10

noviembre

¿Cómo se diagnostica la Alergia al huevo?

¿Cómo se diagnostica la Alergia al huevo?

La alergia al huevo se suele detectar por primera vez en los bebés, cuando la madre o el padre se dan cuenta de que al bebé le sale una erupción o se encuentra indispuesto poco después de ingerir huevo. La respuesta suele consistir en evitar el huevo hasta que madure el bebé y el médico considere que es adecuado volvérselos a dar.

Si, a pesar de que ya eres un niño mayor, crees haber tenido alguna reacción negativa al huevo, no deberías ingerir huevo ni ningún otro alimento que los contenga hasta que te haya visto el médico. Tu médico es posible que considere conveniente practicarte una prueba cutánea. Este es el método con que se suelen detectar las alergias al huevo, a otros alimentos y a sustancias no alimenticias.

El médico dejará caer una gotita de un extracto sobre tu piel y luego te pinchará la piel de forma superficial para que entre una cantidad reducida del alérgeno en su interior. Si te aparece un grano o roncha rojiza que sobresale en la piel justo en el área de la prueba, significará que padeces una alergia al huevo.

Es posible que el médico también te practique pruebas sobre otros alimentos o sustancias que también pueden provocar alergias. En algunos casos, es posible que se necesite una muestra de sangre al paciente para analizarla, sobre todo si la prueba cutánea no ofrece resultados satisfactorios.

Es importante que recuerdes que, a pesar de que el médico te haga pruebas para detectar alergias alimentarias exponiéndote a cantidades muy reducidas de los alimentos que podrían estar provocándotelas, ¡tú no deberías probarlo nunca en tu casa! El mejor sitio para realizar una prueba de alergia es la consulta del médico, donde el personal que te atiende está muy bien preparado y podrían darte un medicamento si presentaras una reacción grave.

- Por: Nathan B. Richards, MD

05

noviembre

Alergia: La epidemia del Siglo XXI.

Alergia: La epidemia del Siglo XXI.

La presencia de alergias a aumentado considerablemente en el mundo, nuestro país no es la excepción y es un comentario cotidiano hablar de niños que sufren asma, rinitis o gripes frecuentes. Se espera que los casos se dupliquen para el año 2020 en los países industrializados.
Probablemente debido a todos los cambios atmosféricos que sufre nuestro mundo se haya incrementado las alergias. Se estima que el 17% de la población general padece algún tipo de alergia.
En el estudio internacional llamado ISAAC (International Study of Asthma and